La gran reina vampira, en su búsqueda del poder del inframundo, ha creado un poderoso ejército para doblegar a toda criatura viviente, parece que sólo el lobo conocido como Eirok podría derrotarla, pero deberá esperar su momento, si es que llega algún día y sobrevive para contarlo.
Buenos días, tardes, noches. Es cierto que éste blog está algo abandonado, pero hoy os traigo una nueva reseña, ésta vez del primer libro de Sandro Doreste Bermúdez: La Sombra de Eirok.
De la obra hay que destacar su pasividad a la hora de contarte la historia, es decir, no te lo suelta todo de golpe, te la deja caer suavemente para poder entender de qué trata. Otra cualidad es su originalidad, pues cuando muchas grandes obras se decantan por poner a los Licántropos (Hombres Lobo) como seres diabólicos sin sentimientos y a los vampiros como criaturas casi divinas, aquí se los retrata como seres sintientes, que sufren, ríen, lloran y otras boberías que suelen hacer los humanos más sensibles.
La historia en sí es impredecible, nunca sabes por dónde te va a salir, y si intentas deducirlo, sin duda te dejará con un palmo de narices (Risas).
Pese a que tiene unos pequeños problemillas (Nada importante, muchas grandes obras como Harry Potter o El Señor de los Anillos tienen errores parecidos), no interrumpe para nada la narración y no le quita el disfrute de leerlo. Para todo aquel que quiera sumergirse en el mundo de las tinieblas, ya tarda en hacerse con el libro.
